lunes, 1 de marzo de 2010

Cuatro estrofas de Ninguna Canción
Comencemos del inicio, El inicio del final.

Ahora revisas algún asunto pendiente del que ni yo me recuerdo, pero aún así te espero, paciente... a pesar de la hora y el cansancio, mis ojos soportan, creo que un hombre con pañal llamado cupido o algo similar, quizás la cigüeña, en fin, que más da quien sostenga mis parpados con el único fin de mirar la pantalla con una cara de TE NECESITO MIRAR A LOS OJOS EN ESTE INSTANTE! mientras escribas torpemente un "Te amo" y agregues ese corazón que ¡No tiene venas! a la oración, tú sabes bien que yo ya lo sé, sabes ya mi respuesta, pero aún así te encanta repetírmelo, para ver mi cara de boba, o de bebe un tanto distraída, o quizás ida... idioteces que sin pensar, las hago de manera tan automáticas, casi como mi autodefensa, esa sonrisa con mis "margaritas", mi mejor arma, pero también son... si que lo son, las que te hacen mirarme cada vez que me ves mover los labios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario